Que saquen la horca, que retumbe el estruendo,
que el llanto cause impacto, intacto el acto de
arrepentimiento.
Puro destierro haciendo de un calvario algo perfecto.
Mi cuento de nunca acabar, la despedida en el viento.
Que siga haciendo frío que yo sacaré mi manta,
que sigan los gritos de rabia (amarga labia).
Fe incuestionable que es apóstrofe de cualquier miserable.
Un cuerpo sometido, un acto perdido, delitos de hambre.
Es tarde para pedir auxilio.
¿Su nombre? mi delirio, mi martirio.
Cuchillos en los brazos y un camino sin resolver.
Poniendo a la merced de sus dedos la bala perdida de este
revolver.
Martes y treces, días marcados,
un banco que busca compañero de tragos,
dudas y enfados, excusas que preceden a un tormento,
administrando este destierro pero si pierdo
"No quedarán más excusas,
escribir baladas y no tener ni musa."
¡Ay tanta desidia, encorajinado karma
Desafiando leyes hasta el alba!.
Magullado final. Duro y rotundo como un jaque mate.
No puedo dejar de ser aquel chico que en su día besaste.
Lanzado al traste, tardes de escritura y decepción.
Desesperación causa repulsión, soy yo mi salvación.
Nueva represión al corazón que ni hace daño.
Un paño nuevo. Un acto ilícito. Un camino largo.
Un camino largo.
Un camino largo.