jueves, 24 de marzo de 2011

Si ser perfecto es vida eterna... yo MUERO







Tragos, y tragos, y tragos y muchos más tragos. La embriagadez es contínua. He sido convertido en el típico hombre que se molesta cuando le prohíben la entrada al bar, o aquel que se desangra cuando le cierran el tugurio en el que se recrea con humo y peleas.
Me he vuelto el desecho social que tanto he odiado, y para colmo lo admito. 
Lo comprendo, comprendo que haya compasión, es normal, incluso yo mismo me la tengo.
Pero confío en que cada vez que hinco el codo en una mesa de madera y empino el vaso sirva para que todos los miedos que me están comiendo por dentro desaparezcan. 
Que se me quite la angustia, que se me quite el mirar hasta debajo de las piedras con el fin de encontrar un escondite por si coincidimos. 
Que se me quite el insomnio, las taquicardias, las pesadillas de los 20 minutos de mierda en los que consigo conciliar el sueño...







Fumar, y fumar, y fumar y mucho más fumar. Mis pulmones están destrozados. Tengo la garganta al rojo vivo, pidiéndome clemencia, pero es tan súmamente imposible su perdón que incluso se ha acustumbrado al sufrimiento. 
Otra vez vuelven las conversaciones en las que me intentan convencer de que tengo un problema de adicción, y para colmo lo admito.
Lo sé, sé que da mucha pena verme tan jóven destrozando cada trago de aire que inhalo, es normal, yo también lo pienso.
Pero a la vez tengo esperanza de que cada calada me de serenidad, que me relaje, que me inhiba de pensamientos, que me quite ese temblor que tengo en las manos y ese sudor frío que me da cada noche cuando intento "dormir".
Que me ayude a volver a ser el tío que era antes, y no el saco de huesos y mierda en el que me he convertido
Que me ayude a cicatrizar la cantidad de heridas que me ha provocado tanto sufrimiento, aunque para ello sea necesario que me parta el pecho.



Sé que es triste, pero así va la cosa

jueves, 17 de marzo de 2011

QUIERO DESANGRARME BAJO LAS TECLAS DE UN PIANO

Como el viento me esfumo. Me estoy hundiendo en la más asquerosa miseria. De qué me sirve seguir intentando cambiar el rumbo si ni siquiera conozco el mío. Que todo se vaya a la mierda no es nuevo, es un tema que conozco desde hace bastante tiempo. Pero que desaparezcan mis pilares, mis razones de reír y de que cada mañana despierte con una sonrisa, eso... eso si que jode...
 Ni inspiración ni hostias... Solo me apetece gritar clemencia, intentar demostrar que sigo siendo el chico de los momentos inesperados, el chico de noches en vela, el chaval que vibra con una sola canción cuando recuerda los buenos momentos. 
No existe nada más frustrante que me ahorquen con habladurías y que no tenga razones de ser, ni de estar.

Sé que merece la pena fruncir el ceño y cagarse en el mismísimo Dios, e incluso remangarse los puños de las chaquetas y destrozar aquellas mierdas que te convierten en el cuervo del que tanto miedo has tenido siempre.

Ahora sólo conozco cómo mantener el equilibrio destrozando mis propios órganos vitales.
Ahora sólo conozco la ansiedad constante.
Ahora sangro.
Ahora solo tengo miedo.

Y eso de los miedo es algo que hacía mucho tiempo que no lo experimentaba...

viernes, 4 de marzo de 2011

Punto y ... ¿seguido?

Y al fin la vida es eso.
Es destrozar el camino andado.
Dame fuerzas y seré invencible,
que el destino me vuelve un soldado

Y al fin la vida es eso.
Es la luz al final de mi túnel.
Siendo locura en mi cerebro
lo que desvive a la razón que se pudre


Y al fin la vide es bella.
Y por cantar mi mente se ensucia
Si por mi fuera, si por mis pasos
fluyera el ocaso entre tan poca ternura

Y al final te cansas de la vida, de la luz del túnel, y de cantos oxidados. Palabras, palabras y palabras. Habladurías sin doble sentido, y gestos de amistad no buscados.

Y al fin la vida es simplemente eso... Y no hay más

jueves, 3 de marzo de 2011

RIP

Solo necesito su pelo, su aliento, su caminar... Tan poco exijo mucho... Me hallo en un camino equivocado, pero lo con la certeza de que llegaré al sitio correcto. (Qué ironía). 
Solo necesito su pelo, su respirar, su incansable fe en lo increíble... Que me canso de estar doblando esquinas para que mis lágrimas se pudran sin que nadie lo note. Que rompo cuerdas de guitarras para intentar ahorcarme bajo sonidos de réquiem.
Deseo su aroma, su ternura, su mirada, aun sabiendo que cada uno de sus gestos me lanza al mismísimo infierno. 
Soy un transeúnte, un insignificante ser atrofiado entre caras de felicidad falsas y gestos de seriedad transformados.
Te aseguro que nunca nadie ha conocido esta faceta mía, y creo que es el momento de que te vayas despidiendo de ella.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Es asi

Si por algún casual agachase la cabeza sería por orgullo, no por cortesía. No me rebajo ante nada ni nadie, soy así.
Únicamente conozco el término "Yo" (Ni "tú", ni "Ella", ni "Nosotros"). Tan solo vivo de mí, de mis locuras y manías, de mi falsa razón, de mi ansiedad. Vivo de angustias, de cervezas calientes los jueves por la tarde, de horas muertas mirando el reloj. 
No busco sonrisas, ni tan siquiera gestos de felicidad, no.. Eso se lo dejo a otros. SOLO ME TENGO MIEDO A MÍ, A MI SER, A MI SOMBRA, A MIS PASOS CARENTES DE PERFECCIÓN.
No comparto días de lluvia. No necesito manos que me levanten cuando caigo, ni tampoco arenes de chicas desnudas deseando mirar mi torso al despertar de mis sueños... Me gusta caer rendido. Me encanta veros caer. Adoro la sensación de observar cómo poco a poco vuestro mundo se desvanece, y que tan siquiera tengáis la decencia de admitirlo. Esto no son cuentos de hadas. Aquí el dragón se come al héroe, la madrastra mata a la princesa, el lobo atrapa a Caperucita.
¿Mi corazón? Marchitado, hundido...
¿Mi menta? Turbulenta, embriagada...
¡Que cambio amigos por puñaladas traperas!. ¡Que cambio deseos por delirios!. 
Que pierdo el tiempo contigo para no recuperarlo nunca...




Pero, ¿a quién le importa?