miércoles, 7 de mayo de 2014

Buenos días

Es curioso que, siendo tan tarde, me circule la inspiración por el cerebro. Curioso es también que el motivo seas tú. Tú que de la nada surges, siendo un halo de luz entre tanta rosa marchita.

Qué curiosa es mi forma de aceptar la drogadicción que me supone escribirte, con la motivación que yo mismo me regalo al imaginar cómo recitas estas estrofas.

Curioso es que tenga el valor de pensarte a estas horas, en las que sólo hay tinieblas, en las que la oscuridad acecha, gastando mi último cigarro en quemar los folios que desecho por no saber cómo expresarme, cómo plasmarte en estas líneas que tan poco valor adquieren siempre, pero que esta noche vuelan por sí solas.



                      (Perdona si esta canción te sabe a poco).



Qué curiosa es mi forma de agradecer tu existencia, así, de esta manera tan poética y patética a la par. Al fin y al cabo ya sabes, los poetas sólo sabemos vomitar palabras.

Curiosa mi forma de hablarte sin decir nada y de bailar junto a tus gestos con cada destello que emites, siendo sumiso de las sílabas que te componen.

Qué curioso se me hace disfrutar de tus sonrisas, como también el pensar que quiero que me sigan sabiendo a poco.





Qué curioso es que esta canción pueda saberte a poco. Qué curioso el ser un poeta y vomitar palabras. Qué curioso es escribirte...

Qué curiosa manera de darte los buenos días.

miércoles, 9 de abril de 2014

Carta a una amiga.

Querida amiga:

Bajo estas líneas se haya la única forma de poder eternizar lo que, con unos segundos de diferencia, mi corazón anhela por decirte, pese a que cueste controlar tanta magulladura. Tan sólo espero que el epitafio de textos vanales en el que estoy escribiendo sepa aceptar que éste no es uno más, redactado desde la angusta, el delirio o el desasosiego. Éste es un himno a la esperanza, a TU esperanza, pues estas letras han prometido que nunca jamás se desprenderán de tu oído.

Mi espíritu está dentro de tí, amiga. Mi cuerpo, mi sangre, mi sudor, mi fe y mis entrañas aceptan la cadena perpetua si es para salvarte. Nunca me verás redirme. Nunca te veré caer. Prometo ser fiel a este juicio que con sumo gusto pienso acatar.

No llores más, cielo mío. Seca tus lágrimas y ven, que te abrace. Ya has peleado suficiente, ahora deja que yo lo haga por tí.

Levanta, toma mi mano, huye de este desagradable latir que te está provocando el delirio y agárrate bien fuerte a esa Estrella que ahora yace en el cielo. Yo mientras tanto estaré en la sombra, disfrutando de cada una de tus sonrisas, esperando a que el día avance y el dolor amaine.

Tranquila, estoy aquí, no pienso irme. Te he prometido lealtad, amiga, no permitiré que vuelvas a ver un día gris. Juro regalarte la paz que mereces, pese a que eso me esclavice todavía más.

No espero una respuesta, ni tan siquiera agradecimientos. Lo único que desea este lúgubre ser es, como bien diría un poeta, "que vuestra vida sea un viaje en patera hacia un futuro nada incierto, la libertad, sólo vuestra libertad."


Siempre a tu lado.

Juan.









Hacía tiempo que no perdía mi tiempo en estos folios. También hacía tiempo que no sentía tanta necesidad de hacerlo.