Despierta, ya amanece. Déjame que borre esas ojeras. Aparta la sábana de tu cuerpo y sal a claudicar al mundo.Yo sin embargo te espero, malherido y maltrecho, entre algodones, agazapado en mi almohada.
Alza la persiana, amor, que todavía no me quema el Sol.
Desayuno para dos, y una nevera vacía. Tu corazón ermitaño quiere vestirse. Ceniza y café. Despierta, querida, es tarde para seguir presos.
Unas flores que regar y unos designios inescrutables. La rutina del día a día. Heridas a la luz de una fría mañana. Consecuencia de trasnochar con el amor y el deseo, consecuencia de amarte en silencio.
Se nos hace tarde, despierta. Pon tus pies sobre el suelo y agiliza este trámite, que se nos hace eterno. Juro no olvidarte, te dará tiempo a volver. Pero, apresúrate, parte mi alma y vete, antes de que enturbie el alba.
Despierta, pequeña, despierta. No todo son sueños.
Se nos hizo tarde, amor, despierta.
jueves, 13 de diciembre de 2012
lunes, 15 de octubre de 2012
Contengo el aire
Contengo el aire.
Es fácil no hacerlo.
Contengo su aire. Contengo mi respiración. "Paciencia, todo llega" y así llegó el asfixia, algo que no conocería nunca, puesto que mis pies se alejaron. El corazón en un puño, mas no en el mío. Las huellas ya se han borrado. El "tic" ya no devuelve su "tac". "Es hora de partir", dije, y así acabó la historia. ( Lo difícil de este cuento es entender su final).
Nubes auguran lluvia en mis ojos. Podré contener el aire.
Fiebre en mi cabeza y delirios en mi pecho, que no comprende cuan sufrimiento padece.
Sigue su pelo al viento. Sigo conteniendo el aire.
"Paciencia, todo llega"
Cada beso es una piedra, en el camino, en mi camino. Soledad y cara larga para mi. Sexo y lujuria para ella.
Su corazón ya late. El mío sigue conteniendo el aire.
"Es hora de partir" me dice. Y sin más la despido.
Nunca lo entendería, nunca lo entenderé, pero todo este círculo empieza a adoctrinarme.
Tengo miedo de mis miedos. Tengo miedo de su mirada, de sus ojos azules que parecen lanzas, miedo a ganar lo que todavía sigue perdido.
Contengo el aire, y al fin dejo de latir...
Contengo el aire.
Es fácil no hacerlo.
Se me acaban las excusas para amarte.
Es fácil no hacerlo.
Contengo su aire. Contengo mi respiración. "Paciencia, todo llega" y así llegó el asfixia, algo que no conocería nunca, puesto que mis pies se alejaron. El corazón en un puño, mas no en el mío. Las huellas ya se han borrado. El "tic" ya no devuelve su "tac". "Es hora de partir", dije, y así acabó la historia. ( Lo difícil de este cuento es entender su final).
Nubes auguran lluvia en mis ojos. Podré contener el aire.
Fiebre en mi cabeza y delirios en mi pecho, que no comprende cuan sufrimiento padece.
Sigue su pelo al viento. Sigo conteniendo el aire.
"Paciencia, todo llega"
Cada beso es una piedra, en el camino, en mi camino. Soledad y cara larga para mi. Sexo y lujuria para ella.
Su corazón ya late. El mío sigue conteniendo el aire.
"Es hora de partir" me dice. Y sin más la despido.
Nunca lo entendería, nunca lo entenderé, pero todo este círculo empieza a adoctrinarme.
Tengo miedo de mis miedos. Tengo miedo de su mirada, de sus ojos azules que parecen lanzas, miedo a ganar lo que todavía sigue perdido.
Contengo el aire, y al fin dejo de latir...
Contengo el aire.
Es fácil no hacerlo.
Se me acaban las excusas para amarte.
martes, 10 de julio de 2012
Si aparece.
Si aparece dile que no estoy vivo. Háblale de llantos y de no hacer nada. Háblale de camas vacías y de gritos. Háblale de sudor y sangre, de miedo y angustia. Háblale de páginas en blanco y cortinas oscuras, de relojes parados, de barcos varados, de espinas y rosas, de claveles e incendios.
Si aparece dile que no estoy vivo. Que la agonía ya no yace. Que ese barniz se pudrió. Que el manantial naciente en el redil de sus deseos ya anda seco. Que no hay trato. Que la ruleta rusa dejó de girar. Que al fin expulsó la bala. Que no existe "plan B", ni buenas caras, ni sofás, ni lámparas encendidas, ni cartas sin remite.
Si aparece recuérdale lo que fui, lo que fue, lo que ha sido, lo que no pudo ser y lo que pudo haber sido (algo paradójico a la par que triste).
Si aparece vete, deja que llore esta ausencia. Deja que chille y se queje. Déjala marchar golpeando las paredes. Déjala que despotrique, que suspire y solloce.
Sé que su mirada no volverá a ser mía, que sus noches se borrarán de mi cuento, que dejaré de ver la Luna llena y que el Sol ya no será Sol. Sé de sobra que dejaré de oler flores, que desterraré mis deseos, me pudriré en carne y provocaré mi angustia, mas moriré en paz.
Moriré en paz, compañero, y su lucero caminará a mi lado, aunque tarde o temprano vuelva a aparecer en otro camino ajeno al mío, y eso ma hará eterno.
Si aparece dile que no estoy vivo. Que la agonía ya no yace. Que ese barniz se pudrió. Que el manantial naciente en el redil de sus deseos ya anda seco. Que no hay trato. Que la ruleta rusa dejó de girar. Que al fin expulsó la bala. Que no existe "plan B", ni buenas caras, ni sofás, ni lámparas encendidas, ni cartas sin remite.
Si aparece recuérdale lo que fui, lo que fue, lo que ha sido, lo que no pudo ser y lo que pudo haber sido (algo paradójico a la par que triste).
Si aparece vete, deja que llore esta ausencia. Deja que chille y se queje. Déjala marchar golpeando las paredes. Déjala que despotrique, que suspire y solloce.
Sé que su mirada no volverá a ser mía, que sus noches se borrarán de mi cuento, que dejaré de ver la Luna llena y que el Sol ya no será Sol. Sé de sobra que dejaré de oler flores, que desterraré mis deseos, me pudriré en carne y provocaré mi angustia, mas moriré en paz.
Moriré en paz, compañero, y su lucero caminará a mi lado, aunque tarde o temprano vuelva a aparecer en otro camino ajeno al mío, y eso ma hará eterno.
viernes, 11 de mayo de 2012
Esta noche
Esta noche las vigas vibrarán. El silencio habrá dejado de brotar. Lujuria y armonía quedarán desatadas en caminos perdidos.
Esta noche tus piernas bailarán al compás de mis esbozos. Sudores fríos en cuerpos calientes.
Esta noche el mundo enloquece. Arañazos y gemidos como vocablos de este morboso lenguaje del que me hago siervo sin miedo.
Esta noche nos comerán las fieras. Los sueños serán verídicos, y ciertos gestos violentos quedarán en entredicho, pues perderemos el control, sin pavor al futuro, sin pensar en el pasado. Solo estarán admitidos torsos descubiertos y vaivenes armoniosos.
Esta noche será nuestra, infinita, ajena a cualquier resquicio de realidad que quiera alborotar este desorden plástico.
Esta noche será seda y algodón. Será espino y maleza. Será fuego. Arderán las paredes, no existirá techo para la pasión, no habrá fin.
Esta noche viviremos en el más placentero averno. Esta noche tus caderas pedirán perdón, tus labios pedirán más, mis brazos se perderán en tus piernas.
Esta noche, tan solo esta noche, la luz del alba será enemiga.
Esta noche, tan solo esta noche, espero no despertarme nunca.
Esta noche tus piernas bailarán al compás de mis esbozos. Sudores fríos en cuerpos calientes.
Esta noche el mundo enloquece. Arañazos y gemidos como vocablos de este morboso lenguaje del que me hago siervo sin miedo.
Esta noche nos comerán las fieras. Los sueños serán verídicos, y ciertos gestos violentos quedarán en entredicho, pues perderemos el control, sin pavor al futuro, sin pensar en el pasado. Solo estarán admitidos torsos descubiertos y vaivenes armoniosos.
Esta noche será nuestra, infinita, ajena a cualquier resquicio de realidad que quiera alborotar este desorden plástico.
Esta noche será seda y algodón. Será espino y maleza. Será fuego. Arderán las paredes, no existirá techo para la pasión, no habrá fin.
Esta noche viviremos en el más placentero averno. Esta noche tus caderas pedirán perdón, tus labios pedirán más, mis brazos se perderán en tus piernas.
Esta noche, tan solo esta noche, la luz del alba será enemiga.
Esta noche, tan solo esta noche, espero no despertarme nunca.
martes, 3 de abril de 2012
Nubes
Sigue pasando el tiempo. En su lado la más idílica calma. En el mío la derrota, amargo sabor prohibido por mis labios. Beato candil malherido que me separa de mi, de ella, de nosotros.
No grito por placer ni dejo que pase el tiempo. Tan solo esquivo las balas y las dunas de su desierto de dudas que va azotando mi cuerpo.
Y mientras ella sonría yo lapidaré mis destellos, pues mientras desespere en mi entierro, la mayor joya vivirá desnuda, ajena a cualquier pensamiento. Haya sangre en mis besos, truene o nieve en mi orgullo juraré mi destrucción si no lucho, ajeno como siempre a cualquier gemido. Encontrarán mi cadáver, me despediré con firmeza y desearé la inmortalidad para tu olvido y para mi tristeza, unidos en el mismo camino, siendo uno, sin más despedidas.
Tras el esparto de mi ser se halla la seda de tus ojos.
No grito por placer ni dejo que pase el tiempo. Tan solo esquivo las balas y las dunas de su desierto de dudas que va azotando mi cuerpo.
Y mientras ella sonría yo lapidaré mis destellos, pues mientras desespere en mi entierro, la mayor joya vivirá desnuda, ajena a cualquier pensamiento. Haya sangre en mis besos, truene o nieve en mi orgullo juraré mi destrucción si no lucho, ajeno como siempre a cualquier gemido. Encontrarán mi cadáver, me despediré con firmeza y desearé la inmortalidad para tu olvido y para mi tristeza, unidos en el mismo camino, siendo uno, sin más despedidas.
Tras el esparto de mi ser se halla la seda de tus ojos.
viernes, 20 de enero de 2012
Vida Eterna
No atentéis contra vosotros mismos. Tratad de evitar ese conformismo aterrador que os devora día a día. Sentíos libres, sois libres. Derrama tu dolor por la pérdida de un ser querido, mas no lo hagas por lo que pudo haber sido y no es. Que nadie os robe nunca una sonrisa si no es merecida, tan solo ofrécesela al mejor postor. Grita, ama, lucha por tus sueños. Agradece tu vida, agradece cada uno de los sentimientos que afloran por los poros de tu piel. No arruines bajo ningún concepto aquello que te han dado. Aprovecha este regalo porque te hará eterno aunque tu reloj de arena se agote. Deja marcado a fuego en la memoria de cada uno de los que dan por ti su vida que sigues ahí, que nunca te irás, que ninguna tormenta ahogará tus esperanzas. Cree en un final de cuento. Lucha por tus objetivos. Que nada ni nadie te ahorque, sé tú el que decida tus actos, y si caes levántante y sonríe, sonríe porque es lo que mereces. No sientas miedo, los temores no existen. Traza tu camino y continúalo sin mirar atrás. Que tus ojos reflejen la añoranza, pero nunca la agonía.. Que cada paso avanzado sea una victoria.Que por cada muestra de cariño que regales te recompensen con diez mil amaneceres.
Y si lloras...
Si lloras es que estás vivo.
Dedicado a las grandes personas que han hecho de mi rosa espinada el más bello clavel del jardín.
Y si lloras...
Si lloras es que estás vivo.
Dedicado a las grandes personas que han hecho de mi rosa espinada el más bello clavel del jardín.
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