lunes, 27 de junio de 2011

Rencor

Cuanto más aprieto el bolígrafo...
Más creo que quizas clavárselo en el cuello no sea tan mala idea..
Quizás mañana encuentren la tinta que transformó tu sangre en arte y la utilicen para llenar antros unsando la escusa de "belleza" cuando lo único que hay son unas paredes pringadas de rojo.
Es posible que divisen tu cadáver ensangrentado frente a tu cama, con lágrimas en los ojos, y prefieran enterrarlo siete metros bajo tierra para mantener la agonía que sentías desde pequeño por no haber sido un poco más libre, o incluso que se sigan quejando de tus manías, de tus defectos, de tus peleas, solo por echártelo en cara una vez que por más que remueves cielo y tierra eres incapaz de defenderte.

Cuantos más folios en blanco arranco de mi libreta y los estrello contra mi escritorio...
Más me voy dando cuenta de que no soy nada, de que no existo, de que mi invisibilidad ha llegado hasta el punto en que no sé diferenciar un NO de un LO SIENTO, y cada vez que me ocurre cierro los ojos, enciendo un cigarro y tristemente acepto mi derrota, ya que nunca llegaré a ser como ese que abraza a su hijo  o aquel que pasea de la mano de su chica, no...
Perdí, perdí y volví a perder.
y por más y más que lo he intentado tantos y tantos fallos han hecho que por fin mis desertores consiguieran su objetivo:
Verme así, siendo un pelele, enterrado a 7 metros bajo tierra, con lágrimas en los ojos, con un bolígrafo en el cuello, y con un solo folio sin arrugar en el que se puede leer:
Por tantos " TE NECESITO" perdidos a mí me han vencido

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